BRASILIA.- El Mercosur oficializó el ingreso de Venezuela como socio pleno, en un momento crucial para el bloque, que a sus 21 años de existencia vive su primera gran revolución. La Cumbre Extraordianaria celebrada con la presencia de los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández; de Brasil, Dilma Rousseff, de Uruguay, José Mujica; y de Venezuela, Hugo Chávez, marca un punto de inflexión en la historia del bloque: es la primera cumbre que se celebra con la ausencia de un socio sancionado -Paraguay- y es la primera vez que se incorpora a un país como socio pleno, Venezuela. Ambos aspectos determinan que el Mercosur, que nació en 1991 con un carácter meramente económico, haya devenido en un bloque que trasciende esa configuración y comienza a consolidarse como un foro político.

El Tratado de Asunción, cuna del Mercosur, buscaba una alianza aduanera con el fin de incrementar el comercio, por lo que era, en esencia, una alianza económica. Pero el bloque que resolvió en la cumbre de junio pasado en Mendoza suspender a Paraguay y aprovechar su ausencia para admitir a Venezuela -ya que el país guaraní era el único que se oponía-, lo hizo en el marco de un "consenso político" -en palabras del asesor especial brasileño, Marco Aurelio García-, el cual "supera largamente lo jurídico", según dijo el presidente uruguayo, Mujica. Fernández de Kirchner, una peronista, así como Rousseff y Mujica, dos ex guerrilleros y ex presos políticos, poco tienen que ver con los neoliberales que seguían las directrices del FMI, promovían las privatizaciones y miraban a Estados Unidos como el socio ideal para acuerdos comerciales: Carlos Menem, el brasileño Fernando Collor de Mello, el paraguayo Andrés Rodriguez, y el uruguayo Luis Alberto Lacalle. Si Venezuela pudo entrar al tratado es porque Paraguay no tuvo derecho a voto. El Congreso del país guaraní fue el único que trabó durante más de seis años la incorporación de Venezuela, que obtuvo el aval de los cuatro presidentes pero la ratificación de sólo tres Parlamentos. Los paraguayos justificaron su negativa alegando que el gobierno de Chávez no ofrecía las garantías democráticas que rigen al Mercosur. El anuncio lo hizo Rousseff, quien ejerce la presidencia pro témpore. Y dirigiéndose a Paraguay dijo que espera que normalice su situación política para regresar al foro.

La presidenta argentina dijo que el Mercosur "proveera seguridad alimentaria", y cuestionó a los centros financieros del mundo: "Basta de paraísos fiscales, basta de dobles discursos, porque siguen amparando a los evasores que fugan dólares de nuestros países". (DPA-NA)